El pianista
Ya no espera nadie en tu ventana. No vas a despertar con un pianista a tu lado. Dicen que si enamoras a un poeta serás inmortal, pero si enamoras a un músico, podrás conseguir volar. Cada noche te dedica unos minutos, mientras reproduce su lamento mediante la música. Podías haberlo tenido todo, pero no quisiste. Podía haberlo tenido todo, pero no le has dejado. Sentado ahora, en el tejado de otra chica, el pianista busca consuelo en otros brazos, y busca componer una melodía que, sonando igual, no le recuerde a ti.