(...) Y por consecuente, tú

Esto es la ruleta de nunca acabar. Es el invierno, que siempre vuelve, y por consecuente, tú.
Esta espina se desvanece con cada palabra de odio que sueltas, con cada muestra de rencor, y sin embargo, todavía me tienes embaucada en cierto modo aunque no pueda ser.
Parece que definitivamente has desaparecido, para siempre y por siempre jamás, y los recuerdos se desvanecen, como tú.
Y me duele, porque cuando me miro al espejo nos veo a los dos. Que nos queremos matar, pero si todo hubiera sido de otra manera, lo único que querríamos sería estar cerca para escuchar el sonido de la desesperación.
Y hoy tengo que admitir que mi comportamiento no ha sido el mejor, ni el tuyo tampoco. Y hoy tengo que decir que lo que me duele es que no me duele deshacerme de tu dolor, que dolía tanto... Ya solo son cenizas en un mundo cuadriculado.
Que ya está. Que adiós. Que no quieres nada relacionado conmigo, ni yo contigo, y que esto me produce mucha nostalgia. Cuando nos conocimos todo eran risas, y luego todo se fue desvaneciendo, hasta hoy, que no queda nada.
Y realmente cada paso lo he dado por ti. Siempre estabas presente y siempre ausente, como el aire. Esencial para vivir.
Y bueno, podría decir que estoy sola, pero es mentira. Pensaba que te necesitaba, pero no.
Creía que te amaba, pero no.
Porque al final no es para tanto, y ya estoy harta de sangrar hacia dentro, de manera que la herida nunca llegar a curarse.
Aún así, aunque estés lejos, siempre vas a estar acompañándome, y siempre voy a estar torturada.
¿Acaso no tengo orgullo? Debería parar y decir "Hasta aquí", pero no puedo. Siempre tengo la esperanza de que algo se arregle, pensando que las cosas pueden volver a ser perfectas, aunque no lo son.
¿Ves aquella guitarra? Es por ti.
¿Ves aquella canción? Es por ti.
¿Ves esto que he escrito? Es por ti.
Si es que mi vida la has vivido tú más que yo.
Sangrando y sin poder respirar seguiré diciéndote que te quiero.
Aunque no merezca la pena cantarle a alguien sordo, ni bailarle a alguien ciego, no puedo parar de intentar demostrarte que eres perfecto.
Pero... ¿Sabes? Espero que esto sea lo último que te dedique. Para mí, ya estás muerto.

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